LA FULÍA CENTRAL
La fulía central
es el género musical característico de la celebración
de los velorios de cruz en el Estado Miranda y en la costa del estado
Vargas. En esta zona del país,
los celebrantes del velorio se colocan frente a la Cruz para decir
oraciones y rezar o cantar el rosario. Posteriormente se recitan
décimas, alternándose con cantos de fulía de
contenido religioso o profano.
Las fulías son interpretadas frente
al altar de la cruz por solistas que se suceden y reciben respuesta
del coro de asistentes. En algunos lugares de la costa central,
se acostumbra utilizar una flor o palma como testigo para indicar
a lo presentes quien es el solista que cantará al finalizar
el coro.
Según Luis Felipe Ramón y Rivera,
la alternancia de fulías y décimas procede de la siguiente
manera, luego de cantar dos o tres coplas uno de los asistentes
grita ¡Hasta ahí! Se detiene la música dos o
tres personas recitan una décima cada uno sobre temas distintos,
alternándose hasta completar "los cuatro pies de décima".
Al concluir lo decimistas alguien grita: ¡Dale al cuatro!
o ¡Dijo bien!, como señal para continuar con el canto
de fulías
El maestro Ramón y Rivera explica que
la fulía mirandina, diferente a la oriental, se caracteriza
por ser una melodía irregular en la que un solista interpreta
un tema de 8 a 10 compases, al que responde un coro con frases de
5, 6 ó 7 compases.
Los instrumentos acompañantes varían
según la zona, los más usuales son: el cuatro; el
plato de peltre, tambores de fulía y las palmadas de los
asistentes.
Fuentes:
Sitio oficial de FUNDEF
La Música Folklórica de Venezuela (1976). Luis
Felipe Ramón y Rivera
Imagen: Archivo Audiovisual FUNDEF |